La temida primera vez!

 
"La cuarta parte de la población sufre algún tipo de malestar físico o emocional al momento de hablar en público"
 
Cada vez que un nuevo reto se nos presenta, tendemos a sentirnos inseguros, nerviosos y ansiosos de enfrentarnos a ese escenario desconocido que a veces nos lo imaginamos como un monstruo con garras y dientes. Así sucede también con la temida primera vez que alguien debe enfrentar a una audiencia, una entrevista o a un periodista en un medio de comunicación para exponer, contar o promocionar algo.

La primera vez que sentí ese miedo escénico fue de niña, en el trayecto de mi escuela a la casa en el bus escolar, cuando varias niñas hablaban al mismo tiempo de muchos temas y no supe cómo expresar mis ideas, así que opté por lo más fácil, callarme. A partir de ese momento por muchos años la timidez e inseguridad me detuvieron para poder expresarme con libertad, incluso dentro de mi propio círculo familiar.

Irónicamente cuando crecí, lo que más me apasionó fue la comunicación!

Sin embargo, la pasión por sí sola, no me iba a quitar la timidez ni el miedo que sentía al hablar con las personas. Fueron tres cosas las que me ayudaron: a) tomar la decisión; b) capacitarme y; c) entrenarme.

En el oficio del periodismo se te presentan un millón de oportunidades para hablar con las personas, para reportar frente a una cámara, para contar historias y conversar con la gente, ese para mí fue el mejor ejercicio, aunque no les niego que al inicio, tuve mis tropiezos. Los nervios hicieron presa hasta de mi memoria, pero por experiencia puedo asegurar que todo pasa para bien si convertimos nuestros errores en aprendizajes.

Aunque nos parezca increíble, existen muchos ejemplos en todo ámbito, tal como en la política o el espectáculo, en donde los diferentes protagonistas han sido víctimas del miedo escénico pero lo han logrado superar.

Como el caso del político británico Winston Churchill, recordado por su mandato como primer ministro durante la Segunda Guerra Mundial, quien se convirtió en uno de los maestros de la oratoria luego de vencer su pánico escénico. Otro caso es el del Rey George VI quien gobernó Reino Unido durante dieciséis años y cuya vida fue interpretada por el actor Colin Firth, en la famosa película de Tom Hooper El discurso del Rey.

Dejando de lado a reyes y políticos, existe un dato interesante que determina que la cuarta parte de la población sufre algún tipo de malestar físico o emocional al momento de hablar en público, obviamente los niveles de ansiedad y nerviosismo serán los que determinan si tu pánico escénico sobrepasa el simple miedo y se transforma en fobia (glosofobia), en donde la recomendación sería la de consultar con un especialista.

Para los primerizos hay algunos aspectos que quiero compartir, que son fáciles y prácticos para cuando se les presente una oportunidad:

1.- Preparar tres ideas principales sobre el tema que tratará tu intervención. Esto de las tres ideas es una forma estratégica comprobada en la que se puede desarrollar un discurso o una presentación.

2.- Repasar cuantas veces sea necesario hasta que logres “interpretar” no solo leer ni verbalizar tu mensaje, sino sentir y emocionarte por lo que estás contando.

3.- Tener un espacio a solas en donde puedas hacer un ejercicio de diálogo interno positivo con palabras de afirmación que eliminen ese boicot de tu propia mente, que a veces te quiere hacer retroceder luego de haber dado un enorme paso. Las frases que puedes usar son: “yo sí puedo hacerlo”, “lo voy a lograr”, “soy capaz”, “me he preparado”, “conozco sobre lo que voy a hablar”, etc.

4.- Hacer una visualización positiva de lo que vas a enfrentar, es decir, proyectar en tu mente el momento exacto de tu actuación tal como lo estas planificando. Esto te ayudará a conseguir tus objetivos.

5.- Ejercicios de respiración abdominal, que lo que logran es reducir el estrés y la ansiedad llevándote a cierto nivel de relajación que te permitirá controlar los nervios. Con unas diez respiraciones pausadas antes de tu exposición te sentirás listo.

Recuerda que no lo podrás conseguir de la noche a la mañana. Depende de qué tanto quieras superar ese temor y de la decisión de mejorar cada día haciendo este entrenamiento de forma habitual.

Es necesario superar el miedo a hablar en público, porque la comunicación es fundamental en todo aspecto de nuestra vida, en las relaciones sociales, familiares, con la pareja, con los hijos, con amigos, compañeros de trabajo, con los jefes y, aún más si eres un líder porque tienes una responsabilidad comunicacional con tus colaboradores y clientes. Dependerá de ti el convertirte en un buen generador de espacios de diálogos constructivos dentro de la organización para que la comunicación fluya de la manera correcta.

Espero que estos consejos te sean de utilidad!
Pamela Romero
Pamela Romero
Directora de Táctica Comunicaciones